El amor siempre deja huellas en la vida de los demás y eso lo demostró mas que nadie el sacerdote Alejandro Londoño que con tanta paciencia y servicio ayudo y guio a tantas personas.

Este homenaje va dirigido a este personaje tan importante y querido; también sabio y sencillo que brindo una mano amiga a cada una de las personas que conoció.

Queremos demostrar que seguirá vivo en nuestra memoria y que su amor por el medio ambiente siempre será demostrado por sus parientes, amigos y admiradores.

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